11/5/26
La matanza de la familia de Azcapotzalco conduce a la desarticulación de toda la banda: “Con ‘Los Julios’ no se juega”
La matanza de la familia de Azcapotzalco conduce

La matanza de la familia de Azcapotzalco conduce a la desarticulación de toda la banda: “Con ‘Los Julios’ no se juega”
El grupo, dedicado a robos, secuestros, homicidios y extorsión, opera en al menos cuatro municipios del Estado de México y algunas zonas de la capital
El asesinato la semana pasada de una familia completa en Azcapotzalco, Ciudad de México, ha terminado por exponer a toda una banda dedicada a homicidios, extorsiones, robos y secuestros. ‘Los Julios’, que se extienden por cuatro municipios del Estado de México y algunas zonas de la capital, están señalados por la Fiscalía mexiquense de haber participado en el plan y la matanza de la familia, formada por una pareja de 47 años y sus dos hijas de 12 y 16.
El grupo llegó a esa casa por una relación sentimental de la hija mayor con otro miembro, Emiliano Villaseñor, ya detenido.
Este martes, a una semana del asesinato, la Fiscalía arrestó a cuatro: Alexis Ricardo N, alias Lobito —hijo del presunto líder—; Luis Enrique N, alias El Kike y otros dos colaboradores, Valentín N y Enrique N, este último padre del Kike y miembro del sindicato Alianza de Autotransportistas y Comerciantes Metropolitanos (ACME).
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Según la investigación, Lobito y el Kike planearon el robo junto con Emiliano, exnovio de Valentina, la hija mayor. El objetivo era tomar los autos, ropa, joyas y documentos de una propiedad que la familia tenía en Atizapán de Zaragoza, para adueñársela.
Y así fue. La madrugada del martes pasado, Villaseñor ingresó a la casa acompañado de sus hermanos, José María (24 años) y María de Jesús (21), y la pareja de esta última, Francisco Javier Azuara Santos, de 36. Tomaron todo y asesinaron a la familia completa.
Los cuerpos quedaron en distintas habitaciones, junto a un narcomensaje firmado por la Unión Tepito, para despistar. El plan, atribuido por la Fiscalía al Kike, falló: fueron localizados y detenidos en distintos puntos de Atizapán, donde se ocultaban, en una operación que duró menos de 24 horas y terminó en un intercambio de balazos con los policías.
Banda 'Los Julios', dedicada al robo y extorsión, en una imagen distribuida por la Fiscalía.Fiscalía del Estado de México
La captura de Villaseñor y sus hermanos condujo entonces a la desarticulación de Los Julios, que controlan zonas de Atizapán de Zaragoza, Cuautitlán Izcalli, Naucalpan y Tlalnepantla.
El Kike operaba y se refugiaba en la colonia Romana, en Tlalnepantla, donde ya había sido denunciado por el asalto a una tienda de abarrotes.
A Lobito lo señalan de extorsiones a comerciantes ambulantes y formales, transportistas y constructores, así como de homicidios, secuestros y acaparamiento de mercancía, principalmente de bebidas alcohólicas.
En el comunicado sobre su detención, la Fiscalía documenta un secuestro exprés contra un comerciante de Naucalpan, presuntamente perpetrado por Lobito y Valentín N. “Al rato te vamos a chingar.
Tienes que pagarnos cuota semanal todos los viernes y empiezas ahorita. Con Los Julios no se juega”, recoge el testimonio.
Tras negarse, el comerciante fue subido a un auto con amenazas y encañonado. “Tú dices, te meto un plomazo o nos sueltas el varo”, relató la víctima, quien fue liberada después de entregar el cobro de piso.
Todos los detenidos están ingresados en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tlalnepantla (Cereso). Por su parte, los hermanos José María, María de Jesús y Francisco Javier Azuara están vinculados a proceso por la muerte de la familia, mientras que Villaseñor fue “puesto a disposición de las autoridades de Ciudad de México”.
Este último conoció a la hija mayor de la familia asesinada en el Tecnológico de Monterrey, en Ciudad de México y fueron pareja.
Rompieron porque la familia se oponía a la relación por las conductas violentas del joven, según han relatado sus allegados. Para poder entrar a robar, Villaseñor retomó el contacto de Valentina y entró a la casa con la confianza de la familia.
No necesitaron forzar las cerraduras. En sus redes sociales, se mostraba al volante, bebiendo y lanzando balazos al aire.

