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21/3/26

El ataque de Irán a la planta de gas más grande del mundo

El ataque de Irán a la planta de gas más grande del mundo

El ataque de Irán a la planta de gas más grande del mundo

El ataque de Irán a la planta de gas más grande del mundo pone a temblar a Occidente

Los precios del gas en Europa se dispararon después de ataques iraníes. Los daños tienen profundas repercusiones en los mercados energéticos globales.

 

Israel atacó una reserva estratégica de gas e Irán respondió lanzando misiles contra la planta de gas natural licuado más grande del mundo. Estos ataques recíprocos en el Golfo Pérsico afectaron duramente el mercado energético, con aumentos en el petróleo y el gas. El precio del crudo Brent, la referencia internacional del petróleo, subió casi un 10 por ciento hasta los 118 dólares el barril el jueves por la mañana. Los precios del gas natural europeo se dispararon hasta un 30 por ciento.

 

De hecho, el mercado energético está en llamas. Los precios del gas en Europa se dispararon después de que los ataques iraníes causaran graves daños en Ras Laffan, Catar, donde se encuentra la que es, de facto, la planta de gas natural licuado más grande del mundo.

 

Los daños sufridos por la planta, que produce hasta una quinta parte del suministro mundial de GNL, tienen profundas repercusiones en los mercados energéticos globales. Dependiendo de la magnitud de los daños, podrían agravar significativamente la crisis que comenzó a principios de este mes, cuando un ataque inicial con drones iraníes obligó a la empresa estatal QatarEnergy a suspender sus operaciones.

 

Catar afirmó que los misiles causaron graves daños en un importante centro de distribución de gas natural licuado –el más grande del mundo–, y que refinerías saudíes y kuwaitíes también resultaron afectadas.

 

Los ataques se produjeron en respuesta a un ataque israelí contra el yacimiento de gas conocido como South Pars. Trump afirmó que Israel no lanzará más ataques contra esa instalación iraní, pero amenazó con que él sí “lo destruirá por completo” si se vuelve a atacar el gas catarí.

 

El Secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, reconoció que no se sabe cuánto terminará la guerra en Irán.

 

Sólo Donald Trump, dijo, podría decirlo. “Nuestros objetivos, establecidos directamente por nuestro Presidente, que prioriza los intereses de Estados Unidos, siguen siendo los mismos que el primer día”, agregó, una señal que muestra que no hay realmente un control sobre el conflicto.

 

“La escalada de ataques contra la infraestructura de petróleo y gas del Golfo Pérsico está llevando la guerra entre Estados Unidos e Israel e Irán a una nueva y peligrosa fase que amenaza con agravar la crisis del suministro energético mundial”, dice este día The Wall Street Journal.

 

El gigantesco yacimiento de gas de South Pars lo comparten Irán y Catar. Es el grande del mundo. Irán respondió con dos ataques contra un importante centro de distribución de gas en Catar, al otro lado del Golfo, y un ataque con misiles contra la capital saudí, Riad, cuyos restos cayeron cerca de una refinería.

 

The New York Times dice que el gobierno de Trump anunció este jueves que está considerando nuevas medidas para reforzar el suministro de petróleo, mientras busca desesperadamente soluciones a la crisis energética mundial provocada por los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán y los numerosos ataques de represalia iraníes.

 

El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró a Fox Business que el gobierno “podría levantar las sanciones al petróleo iraní” que ya se está exportando, unos 140 millones de barriles, y que Estados Unidos también podría liberar más petróleo de sus propias reservas estratégicas.

 

“Fue la señal más reciente de la gravedad de la crisis energética y reflejó la desesperación del gobierno de Trump por reducir los precios del petróleo crudo. La semana pasada, Estados Unidos levantó las sanciones al petróleo ruso que se encuentra actualmente en alta mar e incluso permitió que buques y empresas vinculados a Irán transportaran y vendieran petróleo ruso en el mercado abierto”, agrega.

 

Un alto Ministro de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) advirtió que los ataques a la infraestructura energética, en medio de la escalada de tensiones regionales, podrían tener consecuencias globales de gran alcance, e hizo un llamado a la desescalada y la protección de las instalaciones críticas. Sultán Ahmed Al Jaber, Ministro de Industria y Tecnología Avanzada de los EAU, afirmó que la infraestructura energética nunca debe ser objetivo de ataques, ya que dichas instalaciones son vitales para las economías y la vida cotidiana.

 

“Esto no es un intercambio militar. Esto es un ataque contra una nación pacífica”, declaró Al Jaber, enfatizando que los ataques a la infraestructura energética crítica constituyen una amenaza para la estabilidad global.

 

Señaló que instalaciones energéticas en toda la región, incluidas las de la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi, han sido atacadas, y agregó que las consecuencias se sienten no solo a nivel local, sino también en las economías y los hogares de todo el mundo, según los medios.

 

“La realidad es simple: la seguridad energética es la estabilidad económica mundial”, afirmó, haciendo un llamado a reducir las tensiones y garantizar el suministro seguro de energía.

 

Catar, uno de los principales proveedores de energía a nivel mundial, informó que los ataques iraníes dañaron instalaciones de gas, incluida la terminal de Ras Laffan, la mayor planta de gas natural licuado del mundo. Los ataques iraníes fueron en represalia por un ataque israelí contra un importante yacimiento de gas el miércoles.

 

Los ataques con drones provocaron incendios en dos refinerías estatales en Kuwait, y un dron cayó en una terminal clave de exportación de energía en Arabia Saudita. En los Emiratos Árabes Unidos, las autoridades informaron que habían respondido a incidentes en instalaciones de gas y un yacimiento petrolífero causados ​​por escombros de interceptaciones de misiles.

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